
De vuelta paseando otra vez por la Iglesia en Ruinas que está al fondo del Jardín, al mirar hacia el altar empecé a notar que en la parte de abajo se encuentra representado sobre la madera el episodio de Marta y María en Betania. Marta yendo y viniendo a gran velocidad ajetreada y María sentada, embelesada, a los pies del Señor. Dos hermanas, dos caracteres, dos temperamentos.
Al mirarlas la imagen se hace viva y se pinta llena de colores, y me pregunto mirando primero a María: ¿Cómo lograr comprender con el corazón ésta única gran verdad? ¿Cómo lograr dejar de pensar y abandonarse sin buscar nada más? Gran misterio es este de aquellos que pueden con la fuerza del amor hacerlo, pero los que aún no llegamos ¿cómo haremos?, ¿Cuál es la fuerza que hace dar aquél salto? ¿Qué es lo que hace que uno se pueda abandonar tanto en los días de Sol como en los de Tormenta? No lo sé, sigue siendo un misterio, de esas cosas que se muestran que se viven y no se demuestran. El cómo María Contemplando a los Pies del Maestro puedo hacer mucho más que Marta yendo y viniendo.
Sin embargo luego mirando a Marta, la esperanza no está perdida para los ansiosos como ella, ésta (la esperanza) se encuentra en la paciencia y ternura del Señor, pues a los humildes como María el Señor los ayuda de una, conmovido por su ternura. En cambio a los orgullosos como Marta tentado por la simpatía de sus intentos de controlar la situación, espera la demanda de Marta con una picara sonrisa en Sus Divinos labios, pues sabe lo que va a pasar aún cuando Marta en su ansiedad no. Sabe que va a pasar aquello que Marta no se espera, sabe que sucederá el Milagro, que Lázaro no solo resucitará sino que también los quehaceres de la casa se harán. Es así que a la pregunta de Marta el Señor le responde con una pregunta y un reproche; Marta cae así en la cuenta de que sucederá lo que su ajetreado y angustiado cerebro no se da cuenta y por ende no espera, la tercera opción inesperada, la opción de la Magia y de la Fe, puesto que después de todo lo bueno de los milagros es que sucedan.




