jueves 3 de diciembre de 2009

Amistad


Luego de la propuesta que hiciera Ruth intenté escribir algo acerca de la amistad, no sé si lo he conseguido, hay temas que son una especie de marca en nuestro corazón, algo así como la cojera de House y por eso uno duda si podrá escribir bien sobre ellos. La marca yace ahí al lado de la pregunta: ¿Cuánto de soledad y cuánto de amistad son la medida justa? o ¿ hay una amistad que ayuda a la soledad y como la canción de Arjona reza "Acompáñame a estar solo"? Creo que una posible respuesta se encuentra en esto que se escriviera Simone Weil a sí misma a la edad de 25 años:
"No te olvides nunca que tenés el mundo entero, la vida entera también delante tuyo... Que la vida para vos puede y debe ser más real, más llena y gozosa de cuanto quizás no lo ha sido para ningún ser humano... No la mutiles por anticipado, con una renuncia cualquiera. No te dejes impresionar por ningún afecto. Preserva tu soledad. El día vendrá, si es que llega, que una verdadera amistad te será concedida, y en ella no existirá la oposición entre la soledad interior y la amistad; es más es de esté signo infalible que la reconocerás"
Y sí la respuesta es que la amistad como vivencia y visión de la Verdad y del Bien en sus distintos aspectos, lleva a la persona a dar y a replegarse en un mutuo crecimiento. Son los reales amigos los que con cariño y afecto nos plantean las grandes cuestiones, y no me refiero sólo a lo moral (porque concuerdo con Jack eso es una interrupción en la amistad) sino a las grandes cuestiones contemplativas de a vida; "¿El mundo es creado o ha estado ahí desde siempre?" Recuerdo que charlábamos una vuelta con Athena y en nuestra charla el alma de cada una se conectaba con la otra y a su vez crecía más en sí misma, compartiendo interrogantes que luego cada una se plantearía en la soledad de su morada.
La verdadera amistad conlleva en sí la marca de la difusividad del Bien realizando un movimiento análogo al del acenso y descenso del alma por la belleza. Las almas hermanadas por la amistad comparten entre ellas y luego se elevan en la soledad a la Comunión del máximo Banquete a la amistad con Él. Todas las amistades realizan este movimiento ya que participan de aquél camino de la belleza que hace crecer las alas del alma; camino que sólo personalmente se ha de realizar pero que solo no se puede comenzar y avanzar.

lunes 23 de noviembre de 2009

Surprise By Joy


En una imagen se puede resumir lo que es ser sorprendido por la alegría de encontrar al Rey de Reyes, de encontrar el anhelo del corazón, donde empiezan y terminan todas las preguntas y todos los ¿Por qué? . Beato el que se encuentra en la Búsqueda pero más Beato el que lo ha llegado a conocer y su corazón desea volverlo a ver.
"Los demás siguieron hasta donde los condujeron los Perros y encontraron a un joven calormene sentado bajo un castaño junto a un arroyo de agua clara. Era Emeth.
Se levantó de inmediato e hizo una reverencia con gran seriedad.
-Señor -dijo, dirigiéndose a Pedro-. No sé si eres mi amigo o mi enemigo, pero tendré a honor tomaros por ambos. ¿No ha dicho uno de los poetas que un amigo noble es el mejor regalo y que un enemigo noble es el segundo mejor regalo?-Señor -dijo Pedro-, no sabía que hubiera una guerra entre tú y yo.
-Dinos quién eres y lo que te ha acontecido -le pidió
Jill.
-Si va a relatar una historia, tomemos un trago y sentémonos -ladraron los Perros-. Estamos sin aliento.
-Claro que ustedes lo están y lo seguirán estando si continúan corriendo como locos de esa manera -dijo Eustaquio.
Entonces los humanos se sentaron en el pasto. Y cuando todos los Perros hubieron bebido con ruidosa algazara en el arroyo, también se sentaron, muy callados, resollando, con las lenguas colgando un poco a un lado, para escuchar la historia. Pero Alhaja se quedó de pie, puliendo su cuerno contra su hombro derecho.
-Han de saber, oh belicosos Reyes -dijo Emeth-, y ustedes, oh Damas, cuya belleza ilumina el universo, que yo soy Emeth, el séptimo hijo de Harpa Tarkaan de la ciudad de Tehishbaan, hacia el oeste atravesando el desierto. Vine recientemente a Narnia con nueve y veinte otros más bajo las órdenes de Rishda Tarkaan. Bueno, cuando oí por primera vez que marcharíamos sobre Narnia, me regocijé: porque había oído muchas cosas de tu país y deseaba anhelosamente enfrentarme con ustedes en la batalla. Pero cuando descubrí que iríamos disfrazados de mercaderes (que es un atuendo vergonzoso para un guerrero y para el hijo de un Tarkaan) y a actuar por medio de mentiras y engaños, entonces mi alegría me abandonó. Y más que nada cuando supe que deberíamos servir a un Monicaco; y cuando comenzó a decirse que Tash y Aslan eran uno, entonces el mundo se oscureció ante mis ojos. Porque desde que era niño siempre serví a Tash y mi gran deseo era saber más de él y, si fuera posible, mirar su rostro. Pero el nombre de Aslan era odioso para mí.
”Y, como han visto, nos convocaban afuera del cobertizo del techo de paja, noche tras noche, y encendían la fogata, y el Mono sacaba del cobertizo algo de cuatro patas que yo no podía ver bien. Y la gente y las Bestias hacían profundas reverencias y le rendían homenaje. Pero yo pensaba: el Tarkaan está siendo engañado por el Mono; porque esa cosa que sale del Establo no es ni Tash ni ningún otro dios. Pero cuando observé la cara del Tarkaan y me fijé en las palabras que le decía al Monicaco, entonces cambié de opinión. Porque vi que el Tarkaan no creía en eso. Y después comprendí que no creía tampoco en Tash. Pues si hubiese creído ¿cómo iba a osar burlarse de él?
”Cuando entendí esto, una gran ira se apoderó de mí y me asombré de que el verdadero Tash no derribara de un golpe tanto al Mono como al Tarkaan con fuego del cielo. No obstante, oculté mi ira y contuve mi lengua y esperé a ver como terminaba. Pero anoche, como saben algunos de ustedes, el Monicaco no sacó a la cosa amarilla, sino que dijo que los que quisieran mirar a Tashlan -pues mezclaron las dos palabras para fingir que eran uno- debían pasar uno por uno dentro del cobertizo. Y yo me dije: sin duda esta es otra decepción. Pero cuando el Gato entró y salió loco de terror, entonces me dije: seguramente el verdadero Tash, a quien invocaron sin saber ni creer en él, ha venido entre nosotros y se tomará su propia venganza. Y aunque mi corazón se había vuelto agua dentro de mí debido a la grandeza y al terror de Tash, aun así mi deseo fue más fuerte que mi miedo, y * Tal cual en el texto. Nota del digitalizador forcé a mis rodillas para obligarlas a no temblar, y a mis dientes para que no castañetearan, y resolví mirar la cara de Tash, aunque él pudiera matarme. De modo que me ofrecí para entrar en el cobertizo; y el Tarkaan, aunque contra su voluntad, me lo permitió.
”En cuanto crucé la puerta, la primera sorpresa fue que me encontré a mí mismo ante la radiante luz del sol (como estamos ahora) a pesar de que el interior del cobertizo parecía oscuro desde afuera. Pero no tuve tiempo para maravillarme por eso, pues inmediatamente fui obligado a batirme a muerte con uno de nuestros propios hombres. Apenas lo vi, comprendí que el Monicaco y el Tarkaan lo habían colocado allí para que matara a quien entrase si no era alguien que estuviera en el secreto; de modo que ese hombre también era un mentiroso y no un verdadero servidor de Tash. Luché con él con mi mejor voluntad; y habiendo dado muerte al villano, lo arrojé detrás de mí por la puerta.
”Después miré a mi alrededor y vi el cielo y la extensa campiña y olí la dulzura. Y me dije: por los dioses, este es un lugar agradable: debe ser que he llegado al país de Tash. Y comencé a recorrer este extraño país buscándolo.
”De manera que continué caminando sobre mucho pasto y muchas flores y entre toda clase de bellos y deliciosos árboles hasta que he aquí que en un sitio estrecho, en medio de dos rocas, me salió al encuentro un enorme León. Tenía la rapidez del avestruz y el tamaño de un elefante; su pelo era como el oro puro y el brillo de sus ojos como oro líquido calentado al horno. Era más terrible que la Montaña Llameante de Lagour, y su hermosura aventajaba todo lo que hay de hermoso en este mundo, más aún de lo que la rosa en floración aventaja al polvo del desierto. Entonces caí a sus pies y pensé: seguramente ésta es la hora de la muerte, pues el León (que merece todo honor) sabrá que he servido a Tash todos mis días y no a él. No obstante, es mejor ver al León y morir que ser el Tisroc del mundo y vivir y no haberlo visto a él. Mas el Glorioso Ser inclinó su cabeza dorada y tocó mi frente con su lengua y dijo: ‘Hijo, eres bienvenido’. Y yo dije: ‘Ay de mí, Señor, yo no soy hijo Tuyo, sino servidor de Tash’. El respondió: ‘Hijo, el servicio que has prestado a Tash lo cuento como servicio prestado a mí’. Entonces debido a mi gran anhelo de sabiduría y entendimiento, superé mi miedo e interrogué al Glorioso Ser y dije: ‘Señor, ¿es verdad entonces, como dice el Mono, que tú y Tash sois uno?’ El León gruñó haciendo temblar la tierra (pero su ira no era contra mí) y dijo: ‘Es falso. No es porque él y yo seamos uno, sino porque somos lo opuesto, que tomo como mío el servicio que has dado a él, porque él y yo somos de tan diferente especie que ningún servicio vil puede prestárseme a mí, y nada que no sea vil puede ser hecho por él. Por lo tanto, si algún hombre jura por Tash y cumple su juramento por respeto al juramento, es por mí que ha jurado en realidad, aunque no lo sepa, y soy yo quien lo recompensa. Y si un hombre comete un acto de crueldad en mi nombre, entonces aunque pronuncie el nombre de Aslan es a Tash a quien está sirviendo y es Tash quien acepta su acción.
¿Comprendéis, Hijo?’ Yo dije: ‘Señor, tú sabes cuánto entiendo’. Pero también dije (porque la sinceridad me lo imponía): ‘Si, he buscado a Tash todos mis días’.
"Amado", dijo el Glorioso Ser, ‘si tu anhelo no hubiera sido por mí no habrías buscado tanto tiempo ni con tanta fidelidad. Pues todos encuentran lo que buscan de verdad’
”Luego sopló sobre mí y me quitó el temblor de mis piernas y brazos e hizo que pudiera ponerme de pie. Y después de eso no dijo más, sólo que nos volveríamos a encontrar y que yo debo seguir más hacia arriba y más hacia adentro. En seguida se convirtió en una tormenta y en una ráfaga de oro y desapareció repentinamente.
”Y desde entonces, ¡oh, Reyes y Damas!, he vagado para encontrarlo y mi felicidad es tan grande que hasta me duele como una herida. Y esta es la maravilla de las maravillas, que él me haya dicho Amado, a mí que no soy más que un perro..."

miércoles 18 de noviembre de 2009

Katarsis

Hace dos semanas que no escribo saben ¿por qué? Soy rehen de la pedagogía pero ya se termina y como no puedo hacer katarsis en clase porque la letra con sangre no entra la hago en el Jardín.
Estimados disfruten de una buena risa sobre algo que sucede y que la docencia cada día se queda más con las manos atadas.


martes 3 de noviembre de 2009

Voz del que clama en el desierto!


Caminando por el Jardín, llegando a los páramos de una Cátedra olvidada me encontré con un maestro que a un auditorio invisible predicaba. Enseguida, atrapada por gestos y ademanes me senté a la puerta sin atreverme a pasar.
-Anda entra pequeña es importante que escuches esto por la tarea que vas a comenzar.
- Yo, señor no voy a más que enseñar, no es ninguna tarea muy noble, sino que te dicen que hoy día es para volverse loca de atar; y ahora mismo estoy probando el polvo del piso por mucho que me esfuerce.
-Lo tuyo pequeña no es más que un querer aprobar que nada ha que ver con lo que ahora te voy a enseñar. Esto es para que sepas y estés preparada, escucha bien mis palabras : PROFESORA NO ESTÁ EN TÍ COSECHAR. tu misión está en sembrar, en hablar hacia el desierto sin tener jamás la certeza de que vas a tener éxito. De vez en cuando el Maestro para quien trabajas te dejará saber qué semilla dió fruto, pero no pienses que ésta merced es dada a todos siempre. Si esperas siempre poder contemplar ésta merced, tu existencia será desdichada, ya que no siempre se ven los frutos y no siempre se sabe dónde cae la semilla. Por ello hoy en día la vocación de Profesor es la vocación de Bautista está llamado a ser la voz que clama en el desierto, preparando los caminos del Señor, más no recorriéndolos por el ni cosechando lo que es de Él cosechar...

miércoles 14 de octubre de 2009

La vuelta de los duendes


Hete aquí que volviendo a caminar por el Jardín me encontré que los duendes siguen estando dispersos por el páramo y siguen haciendo sus preguntas a las personas que pasean por allí e intentan cazarlos.
El primero, con acento frances de existencialista Ateo me preguntó:
-Mademoiselle digame ¿para qué estamos en esta vida?, si hete aquí que no somos nada, sino hacemos algo, pues somos nosotros los que nos hacemos. Usted cree que del otro lado del bosque de la vida algo nos espera, y que ese algo llega cuando se termina su tiempo en el bosque, pero yo le digo que lo único que existe es el bosque, es el aquí y ahora y que es su responsabilidad el poder vivir en el bosque de la mejor manera posible. Y que de no hacerlo usted se somete a la angustia de la nausea.

-Estimado Duende, me tratará de engañar diciendo que sólo existe el bosque y que si creo en algo más allá del bosque me impedirá disfrutarlo y pasear por él, pero no se da cuenta de que esto es un páramo y no un bosque, que si no camino con un sentido y una dirección en la vida más fácil es que me quede varada en el medio del camino, que que siga caminando. La vista del más allá no me impide seguir, sino que al contrario me anima a seguir caminando y a no temer a lo que venga después, sino a actuar en consecuencia para ganarlo...

Al decir esto el duende desapareció y proseguí mi camino, ahora con sentido dirigiéndome hacia la parte del Jardín que linda con el bosque, lo que había dicho el duende me llevaba a querer ver el final, algo se escondía allí. Sin embargo antes de entrar en el bosque otro duende se me apareció, con pinta de dandy y seductor me dijo:
-El que tiene el poder en una relación es el que menos depende de ella, al que menos le importa. La vida es una lucha de a uno, no dejes que nadie se acerque demasiado cerca de tu corazón. recuerda, vive la vida de hoy, pero el camino es un camino solitario porque si quieres a alguien a el te atas y no puedes volar. Recuerda que si quieres ver el final del bosque tienes que volar, lo mismo si quieres llegar al cielo, si te atas no puedes volar.
Miré al duende que con tanta seguridad decía esto, sus ojos denotaban una cierta chispa de diversión, que con una sonrisa en la cara de barba puntiaguda parecía un personaje maligno sacado de un comic de Batman.
De nuevo, intentando no demostrarle que sus palabras quizas me habían herido, mirando al cielo y no a sus danzantes ojos, respondí:

-Te equivocas, los afectos no nos atan, sino que son como escaleras, cada persona que entra en nuestra vida, cada amistad (algunas mas especialmente que otras) nos elevan un poco más, ayudan a que, como decía Platón, nos crezcan las alas. Porque cada persona nos revela un poco más de la realidad, porque cada persona es un destello de algunas de las perfecciones de Dios. Cada ser querido que comparte con nosotros el camino nos acerca un poco más al final del bosque.

Seguí y adentrándome en el bosque me rodeo la oscuridad y una voz como la de Gollum decía:
-Sí...precioso sí... apoderemos de las personas absorbamos su maravilloso nectar, cuanto más comamos menos solos estaremos, sí tesoro... comamos hasta el fin de los tiempos, quizas de esa manera podamos tener ojos y logremos salir de esta oscuridad que nos mantiene solos...

Un poco asustada por la voz tan tétrica, respondí:

-Te equivocas, nunca llegaras a tener ojos, ni a tener rostro, si te alimentas de otros, es por tí que tienes que encontrar la salida, pues la única fuente que sacia está al final de la vida. Busca el agua imperecedera, y no aquella que te deja con sed. Busca las perfecciones pero por sobre todo busca la Perfección amorosa que sólo a tí te ha llamado desde el principio de los tiempos.

Al terminar esta frase la imagen del bosque se rompió transformandose en una fuente con agua donde bebían dos ciervas...

miércoles 7 de octubre de 2009

Let it be

Y sí los melenudos siguen viniendo al Jardin:
Gente querida los dejo para que mediten la mejor canción de estos 4 peligrosos muchachos de la Isla:



Saludos

Mary

lunes 28 de septiembre de 2009

El testamento de la Omma

No ha pasado mucho tiempo mi querida abuela desde tu partida al seno de nuestro Padre Abraham, con quién estarás compartiendo la alegría sin fin de haber encontrado al Mesias, de haber encontrado cara cara al Guardián de Israel. Sin embargo, tu sabiduria no me ha abandonado, aunque hubiera querido leer lo que escribiste en aquel año nuevo un poco antes... (me hubiera evitado algunas amarguras) pero eso no evita que ahora que lo he leído comparta tu testamento con los que me rodedean intentando reparar de alguna manera lo que hice amargamente al no conocer lo que habías escrito...
"(...) Al amigo no lo quieras perfecto quierelo amigo"
con ello termina tu raconto del año 2004. Supongo que aprender ésta maxima te habrá costado, pero sé que la supiste implemantar pues a tu puerta mi querida Omma no paraban de golpear manos amigas.
Hoy tu nieta mira atras y te agradece esperando poder en su vida implementarla, no buscando al amigo perfecto, sino queriendo como son a los amigos que junto con ella caminan el camino hacia la Eterna Verdad.